A partir de 2025 gran parte de los autónomos dejarán de repercutir el IVA y en consecuencia de realizar las declaraciones trimestrales, será a través del régimen franquiciado de IVA, te contamos todos los detalles de lo que viene.

El régimen de franquicia del IVA es un sistema que permite a los autónomos que facturen menos de 85.000 euros al año quedar exentos de presentar las autoliquidaciones trimestrales de IVA, así como de repercutir y deducir este impuesto en sus operaciones. Este sistema ya existe en otros países de la Unión Europea y se está negociando su implantación en España entre Hacienda y las organizaciones de autónomos.

El régimen de franquicia del IVA pretende simplificar la tributación y reducir la carga administrativa y fiscal de los autónomos con un volumen de operaciones bajo el funcionamiento sería el siguiente:

  • Los autónomos que se acojan al régimen tendrán un número NIF IVA que permitirá al cliente identificar que puede admitir la factura sin IVA.
  • Los autónomos no tendrán que incluir el IVA en sus precios ni declararlo trimestralmente, pero tampoco podrán deducir el IVA de sus compras o gastos.
  • Los autónomos tendrán que hacer una única declaración anual de todos sus ingresos para comprobar si cumplen los requisitos para optar al régimen.
  • Los autónomos tendrán que aplicar un porcentaje fijo sobre sus ingresos brutos como impuesto, sin deducciones adicionales. Este porcentaje variará según el tipo de actividad y el país.

El régimen de franquicia del IVA puede ser beneficioso para algunos autónomos, pero no para todos. Dependerá del tipo de actividad, del nivel de gastos, del tipo de clientes y de la competencia. Por ejemplo, puede no ser adecuado para sectores con un IVA reducido o superreducido, o con muchos gastos al 21%, ya que no podrían recuperar el IVA soportado en exceso.

Aún no se sabe cuándo entrará en vigor el régimen de franquicia del IVA en España, pero se espera que durante este año se vayan perfilando y consensuando todos los detalles que lo definirán, presumiblemente en 2025 será su inicio.

Para acogerse al régimen de franquicia del IVA, los autónomos deben cumplir los siguientes requisitos:

  • Tener residencia fiscal en España.
  • Tener un volumen de ingresos en el interior del Estado que no supere los 85.000 euros anuales.
  • Solicitarlo al presentar la declaración de comienzo de actividad (modelo 036 o 037) o en el mes anterior al inicio del año natural en el que deba comenzar a ser de aplicación, modificando sus datos censales en el apartado relativo al régimen de IVA que le corresponde.
  • No estar excluidos del régimen por otras causas, como realizar operaciones intracomunitarias o con inversión del sujeto pasivo, o pertenecer a un grupo de entidades.

Estos requisitos pueden variar según el país y el sector al que se dedique el autónomo, por lo que es conveniente consultar la normativa específica antes de optar por el régimen de franquicia del IVA.

El régimen de franquicia del IVA tiene ventajas e inconvenientes para los autónomos, dependiendo de su situación y actividad. Algunas de las ventajas son:

  • Simplifica la tributación y reduce la carga administrativa y fiscal de los autónomos con un volumen de operaciones bajo.
  • Permite no presentar las autoliquidaciones trimestrales de IVA, lo que supone un ahorro de tiempo y dinero en gestiones y asesoramiento.
  • Permite fijar los precios sin incluir el IVA, lo que puede suponer una ventaja competitiva frente a otros negocios que sí lo repercuten.
  • Evita el riesgo de tener que adelantar el IVA de las facturas impagadas o retrasadas.

Algunos de los inconvenientes son

  • Impide deducir el IVA soportado en las compras y gastos, lo que reduce la capacidad de ahorro fiscal y encarece el coste efectivo de los insumos.
  • Puede generar confusión o desconfianza entre los clientes, que no verán el IVA desglosado en las facturas o que tendrán que comprobar el NIF IVA especial del autónomo.
  • Puede no ser adecuado para sectores con un IVA reducido o superreducido, o con muchos gastos al 21%, ya que no podrán recuperar el IVA soportado en exceso.
  • Puede suponer una pérdida de ingresos si el porcentaje fijo sobre los ingresos brutos como impuesto es superior al margen neto del negocio.

Por lo tanto, antes de optar por el régimen de franquicia del IVA, es conveniente hacer un análisis detallado de las ventajas e inconvenientes que supone para cada caso concreto.

El porcentaje fijo que se aplicará en el régimen de franquicia del IVA es un impuesto que sustituye al IVA y que se calcula sobre los ingresos brutos del autónomo, sin deducciones adicionales. Este porcentaje fijo tiene como objetivo simplificar el cálculo y el pago de impuestos, y evitar el riesgo de tener que adelantar el IVA de las facturas impagadas o retrasadas.

El porcentaje fijo variará según el tipo de actividad y el país, y se establecerá en función del tipo de IVA que le correspondería al autónomo en el régimen general. Por ejemplo, si el autónomo realiza una actividad sujeta al 21% de IVA, el porcentaje fijo será del 21% sobre sus ingresos brutos. Si realiza una actividad sujeta al 10% o al 4% de IVA, el porcentaje fijo será del 10% o del 4%, respectivamente.

El porcentaje fijo se aplicará solo a las operaciones realizadas en el interior del Estado, y no a las operaciones intracomunitarias o con inversión del sujeto pasivo, que quedarán excluidas del régimen de franquicia del IVA. El porcentaje fijo se declarará una vez al año, junto con los ingresos brutos, para comprobar si el autónomo cumple los requisitos para optar al régimen.

Y si tienes dudas, no te líes, consúltanos que para eso somos expertos fiscales.

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